Carta de Ignacio Copani

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Archivos - Año 2008

Carta de Ignacio Copani

Todo Argentino tiene derecho a estar informado.

Piratas cerealeros en la ruta

Carta Abierta a Eduardo Buzzi Presidente de la FAA.

Una amenaza contra Cantero

El agua y el aceite

Una política de Estado

 

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Cacerola de teflón (I. Copani)

Queridos Amigos.

Por Ignacio Copani

En los últimos días y a raíz de haber escrito una canción, que debe ser la número mil doscientos y tantas de mi repertorio, he recibido infinidad de comunicaciones. La mayoría con elogios, caricias y aliento, que desde ya agradezco infinitamente.

Pero he recibido también otro tipo de contactos  llenos de reproches, cargados de odio, regados de violencia, intolerancia, agresión y con un espíritu inquisidor que no creí que anidara todavía en gente de mi comunidad.

He sido amenazado, agraviado, insultado, difamado, calumniado y, peor aún, han sufrido ese tipo de atropello miembros de mi familia.

No me refiero a los impunes foros de internet sino a e mails, cartas y llamados recibidos.

Simplemente desde estas líneas aviso a quienes todavía tengan intención de lastimarme, que lo logren o no, yo no cambiaré ni una coma a las estrofas de mis canciones.

Aquellos que piensan que la Sra. Presidenta de mi país me paga por verso, recital u opinión, simplemente están expresando su propia escala de valores y asumiendo que ellos mismos podrían torcer sus convicciones a un precio determinado. Yo no.

Hace más de veinte años que en cada escenario y en cada grabación me comprometo con nuestra historia y siempre se me han cerrado puertas por hacerlo de manera honesta, clara y sin esperar más recompensa que el abrazo compañero de quien desea que un cantautor se exprese libremente, como los viejos trovadores que anunciaban las bodas, los bautizos y también los entierros.

En algunos medios de comunicación se han referido a mí de manera descalificadora y/o despectiva. A esos mismos medios, durante años, hemos mandado nuestro material artístico y la información de nuestras actividades, sin lograr que se nos diera ni un segundo para comunicarlo al público. Ni siquiera para difundir eventos solidarios, benéficos o canciones tan o más comprometidas con la realidad que el tema ¨Cacerola de Teflón¨.

Lamentablemente en algunos de esos medios se ha mostrado la canción en cuestión, sometiéndola a una especie de ¨inspección¨ de ideas o cortes marciales - musicales y al comentar alguna crítica agresiva, en lugar de defender la libertad del artista para manifestarse, se han escuchado de parte de los comunicadores, tristes y recordadas frases como ¨él se la busca… ¨ o ¨por algo será…¨.

Nunca discuto una crítica, sea como sea y venga de quien venga. Pero en este caso no recibí opiniones sobre la conformación estética del tema, de su métrica, de sus rimas, de sus sonidos, de la destreza para ejecutarla, sino una violenta y censuradora mirada hacia el contenido de mis ideas y mi conducta, bien típico de tiempos de inquisición y dictaduras.

Pablo Milanés cantó ¨Pobre del cantor de nuestros días que no arriesgue su cuerda por no arriesgar su vida¨…

Yo no creo haber arriesgado mi vida, sencillamente describí, como hago siempre, un episodio de este tiempo con total sinceridad.

Ni siquiera he pretendido mostrar una valentía destacable por la simple acción de manifestar mi pensamiento. Valientes fueron mis compañeros y familiares que hoy están desaparecidos. Valientes fueron Víctor Jara y Rodolfo Walsh. Yo soy solamente un cantor.

No creo que a esta altura de mi carrera, deba dar cuentas de los escenarios que pueda habitar. Estuve en Plaza de Mayo, cobrando Cero Pesos, respondiendo a la convocatoria de apoyar nuestra democracia, al igual que estuve el 25 de mayo de hace unos años, cuando decenas de artistas hacían fila para subir a la escena triunfal.

Estuve en esa plaza que transité como ciudadano desde que tengo uso de razón, como estuve en Semana Santa, como estuve con las Madres, con las Abuelas, con los ex combatientes, con los maestros, con los pibes de la calle y como pienso estar en cada evento al que me cite mi conciencia.

Si esta acción espontánea se convierte en un acto de riesgo, pobres de todos nosotros.

Si crear y expresarse es un acto de arrojo merecedor de insultos y censuras, ha triunfado para siempre la cultura del ¨no te metas¨ y la incultura sembrada durante el sanguinario proceso militar y la inolvidable década del noventa.

Juro por mis hijas que yo no especulo con estas cuestiones. Que si de momento, por mi decisión de ser coherente, pierdo trabajos y gano enemigos, es un precio que debo pagar como tantas veces pagué.

Nada más espero, que no sea nuevamente con el exilio.

¨Para escribir una simple canción,
no sólo empeño y oficio se emplea,
hay que embarrarse con la inspiración,
hay que mirarse por dentro y no hacer lo que todos desean.

Mucho más cómoda es la posición
de dar la crítica sorda y pedante,
despedazando con rabia y rencor al autor y al cantante.

Sólo mi historia me obliga,
Usted no me diga qué frase hay que usar…
Haga su cuadro y elija
el color de la tinta que quiera mezclar.

Pero nunca se arrogue el derecho
de andar por mi techo
espiándome la libertad,
que ni una coma le voy a cambiar
ni a lo dicho ni al hecho.
Y hasta el final del olvido… maltrecho…
diré mi verdad.¨

Todo Argentino tiene

derecho a estar informado.

Después de 100 días de "paro" de comercialización de granos sepa todo lo que se exportó.

Más exportaciones

En los primeros cinco meses del año se despacharon al exterior 28,8 millones toneladas de granos y subproductos. Eso implica 893 mil toneladas más que en el mismo periodo de 2007. Por esas ventas los exportadores percibieron, luego de descontar  las retenciones, un 63 % más que en los primeros cinco meses del año pasado.

La soja

Hasta el 31 de mayo, los productores llevaban embarcados 3,78 millones de toneladas de soja, un 18 % más que en la misma fecha de 2007. Los exportadores recibieron por la soja un 70 % más que en los primeros cinco meses del año pasado.
Del total de las ventas externas de soja, el 80 % se registró durante el periodo del conflicto.

El maíz

Argentina se mantiene como el segundo exportador del mundo de maíz. Hasta el 31 de mayo despachó 7,4 millones de toneladas, un 9 % más que en el mismo lapso del 2007. Pero más impresionante fue el aumento de los ingresos: un 71 % más que el año anterior.

La carne

Entre abril y mayo en pleno lockout, se exportó la mayor parte de las 144 mil toneladas vendidas al exterior en los primeros cinco meses del año. Y así las exportaciones anuales sólo cayeron un 14 % con respecto a enero — mayo de 2007. De todas maneras, medido en divisas, recibieron un 13 % más que en el 2007.

Productos exportados con valor agregado

Las exportaciones de harina de trigo en los primeros 5 meses del 2008, crecieron un 52 %. Los ingresos por las ventas externas aumentaron un 175 %.

El aceite de girasol despachó un 25 % más que entre enero y mayo del año pasado.

Y los ingresos por esas ventas fueron de 144 % más que en el mismo período de 2007.

Las exportaciones de aceite de soja son una muestra más de las contradicciones del lockout, lo revela

el hecho de que la Argentina logró mantenerse como el primer exportador del mundo en este producto. En cinco meses despachó 2,05 millones de toneladas de este producto, sólo un 3% menos que en el 2007. Es decir que consiguió un aumento del 67 % con respecto al año anterior.

El lockout fue interno

Las cifras revelan que el lockout no fue para las exportaciones.

La protesta, y su consecuente escasez de alimentos, la padecimos todos los argentinos. Además, el fuerte crecimiento de los despachos al exterior da cuenta del excelente momento que vive el sector.

El lockout sólo ha tenido como efecto concreto desabastecer el mercado interno, impulsar el alza en los precios de los alimentos, impedir la llegada de combustibles e insumos a las fábricas y provocar la suspensión de trabajadores.

Piratas cerealeros en la ruta

La denuncia involucra a Federación Agraria, que emite los documentos de habilitación del transporte. Se detectaron irregularidades en su uso, que abre sospechas sobre la circulación de millones de toneladas no declaradas.

La Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario denunció la existencia de “un tráfico paralelo en el comercio de granos”, mediante maniobras irregulares en la emisión y utilización de cartas de porte, documento que habilita el transporte y comercialización de cereales y oleaginosas. Por delegación del Estado desde el año 1992, dichos documentos son emitidos y distribuidos por Federación Agraria Argentina y la Federación de Acopiadores de Cereales. Ello dio lugar a la reacción de Eduardo Buzzi, titular de la primera, que consideró a la denuncia “una operación sucia, una acción de desprestigio y de persecución política”. Ricardo Echegaray, titular de la Oncca, explicó que el organismo se presentó como querellante y aportando pruebas pero “sin efectuar sindicación alguna en cuanto a los presuntos autores” de las irregularidades denunciadas. Fue la Justicia, de oficio, la que caratuló la causa “Federación Agraria Argentina y otros s/Defraudación contra la Administración Pública”, según aclaró el citado organismo oficial.

La existencia de sospechas y consecuente investigación sobre presuntas irregularidades en el manejo de las cartas de porte ya había sido informado por Página12 el 1º de junio pasado. En aquel momento, en base a fuentes oficiales, se indicaba que habría unas 300 mil cartas de porte en circulación no declaradas oficialmente. Ello podría llegar a representar el transporte de hasta 9 millones de toneladas de granos, calculando un máximo de 30 toneladas por camión. La comunicación de ayer de la Oncca no formula estimaciones globales, sino que describe irregularidades puntuales detectadas en el análisis de sólo el 10 por ciento de la información recibida por el organismo.

Algunas de estas irregularidades son:

- Cartas de porte originales emitidas pero no registradas en la Oncca. Es decir, “las entidades responsables no informaron su venta”. El relevamiento refleja más de veinte empresas que tenían en su poder casi 300 cartas de porte en esta situación.

- Monotributistas o sociedades de responsabilidad limitada que figuran adquiriendo cartas de porte por volúmenes muy superiores a los que corresponden a su condición jurídica e impositiva. Un caso testigo: un monotributista que adquirió 21 mil cartas de porte (transporte de 600 mil toneladas).

- Cartas de porte con números de CUIT inexistentes (29 casos detectados).

- Documentos en los que figura el mismo número de carta de porte informado por distintos operadores (cartas “mellizas”).

La denuncia se radicó en el Juzgado Criminal y Correccional Federal número 3, a cargo del juez Eduardo Rafecas. El fiscal que lleva adelante la investigación, Federico Delgado, entendió que las irregularidades cometidas tuvieron como finalidad sortear los controles del Estado, con el fin de “evadir el pago de tributos”. Por tanto, consideró que la causa no puede ser escindida y debe investigarse de manera conjunta la utilización espuria de las cartas de porte (adulteración de documentos) y la evasión tributaria.

Las cartas de porte para la habilitación del transporte de cereales es un instrumento creado en su momento por la Junta Nacional de Granos, organismo que fue disuelto en 1991. Al año siguiente, el menemismo delegó en la Federación Agraria y la Federación de Acopiadores de Cereales su emisión y distribución.

Carta Abierta a Eduardo Buzzi presidente de la Federación Agraria Argentina.

Por Gustavo Rodríguez De Concordia

Me dirijo a ud. porque ha sido ud. el que ha despertado 'Lo Peor'. Tal vez se pregunte lo peor de qué, pero no es lo peor de nada, sino simplemente 'Lo Peor', a secas. Tal vez ud. insista y vuelva a preguntar. Como lo supongo un hombre diferente al chacarero que ud, idealiza, ese gringo medio bruto y bonachón que trabaja la tierra de sol a sol, supongo que conocerá una vieja película del inolvidable Ingmar Bergman, me refiero por supuesto, a 'El huevo de la serpiente'. Como tal vez me diga que no, que me equivoco, que ud.. es así, tal cual se declaró en el discurso del acto de Rosario, un chacarero unido sanguíneamente a su tierra, un hombre heredero de Don Segundo Sombra más que de Martín Fierro, un hombre que vive en un campo metafísico y no en una tierra feroz, donde las peores desigualdades persisten resistentes al paso del tiempo y las leyes, como tal vez ud.. sea todo eso, voy a recomendarle que la vea y reflexione sobre sus dichos, y tal vez comprenda a qué me refiero con 'Lo Peor'. Yo supuse que esta carta podría escribirla a otro remitente, tal vez a Miguens, o a Llambías, sus actuales socios, pero no, en ellos es algo natural y se cuidan muy bien de ocultarlo, pero ud.. no, ud., que n definitiva pertenece a la clase media, dejó salir en su discurso de Rosario, lo peor de la clase media, esa ideología acomodaticia que se horroriza cuando el espejo le devuelve la imagen del trabajador y sueña, con los ojos abiertos y cerrados, en verse reflejado en el espejo de los de arriba. A esta altura, seguramente ud.. pensará que esta carta es un agravio, y tal vez no se equivoque, permítame al menos, que no sea un agravio gratuito y que justifique lo que estoy escribiendo. Suponiendo que ud.. insista en que no ha visto ni verá la película de Bergman, y por lo tanto continúa sin entender a qué me refiero con lo peor, déjeme que le diga que lo peor son todas esas manifestaciones que tienen que ver con el racismo, y ud., las ha despertado en el discurso de Rosario, y ha utilizado las palabras justas, para que fueran entendidas por quienes tenían que entenderlas: decir que van a transformar el país en serio, que van a cambiar de modelo, que los Kirchner son un obstáculo, suena a contraseña y le explico por qué, suponiendo que ud.. siga intentando identificarse a ese chacarero bonachón, que no sabe nada de nada. También dijo, y es por donde voy a empezar a aclararle mi agravio, que Uds., son los hombres de la pampa gringa y que los iban a tener que sacar con los pies para adelante, palabras más palabras menos. Tal vez ud.. lo diga con conocimiento de causa, pero por as dudas, quizás deba recordarle que su pampa gringa está manchada de sangre, que para que la pampa sea gringa hubo primero que desalojar al indio, y que precisamente los desalojaron así, llevándoselos con los pies para adelante. Y sabe qué, Señor Buzzi, esa sangre no se lava, esa sangre va a persistir eternamente; pero claro, tal vez ud.. piense que no es responsable, que eso pasó hace mucho tiempo. Le digo que no, que sigue pasando, que todos los días seguirá pasando porque la historia del despojo sigue sucediendo hasta que no haya justicia. Tal vez, ud.. me alegará que es historia antigua; puede ser cierto, desde un cierto punto de vista lo es, pero déjeme decirle que nunca un crimen se transforma en algo natural. Pero si acaso no logro hacerlo reaccionar y comprender a qué me refiero con 'Lo Peor', voy a recordarle otra historia, que no es tan antigua y que ud.. por sus años debe conocer muy bien: me refiero a los lock out patronales (igualitos a los de ahora) de 1975, tan poquito tiempo antes del golpe de estado, fogoneado y organizado por sectores civiles ligados al –vaya qué casualidad- campo; o acaso ud.. No recuerda que quien era el referente de CRA en ese momento, fue el secretario de agricultura del Gobierno genocida de Viola. Y ya que estoy hablando de CRA, con quien ud.. sueña transformar este país en serio, con quien piensa cambiar de modelo, lo invito a que le pregunte porque qué CRA, después del golpe se acomodó y se olvido de sus socios de piquete y no le dio pudor hundir a los pequeños y medianos productores. Discúlpeme si lo agravio otra vez, pero ud.. no aprende de la historia y se empeña en estar siempre en el lugar equivocado en el momento equivocado. Si ud.. de verdad quiere cambiar de modelo, mire bien a quien lleva de socios, no vaya a ser que vaya por lana y termine trasquilado. Después no diga que no le avisé y que no sabía. Vea que fácil es ir anudando las palabras. No sabía, fue la frase salvavidas de una gran parte de la clase media para disculparse por haber llevado la calcomanía 'Los argentinos somos derechos y humanos'; también dijeron que no sabían cuando respondieron a la convocatoria del Gordo Muñoz a que manifestaran donde la CIDH recibía la denuncias de violaciones de derechos humanos en 1979. Le recuerdo por si ud.. insiste en que no sabía, que en ese año seguían desapareciendo de a miles. Se lo recuerdo, se lo afirmo, Llambías es socio responsable de todo aquel horror, y sabiendo eso, ¿no le corre un sudor frío por la espalda cuando lo escucha decir que la gente sale a la calle por su dignidad? Qué puede significar la palabra dignidad en boca de Llambías? Ahora que dije la gente, no quiero olvidarme de 'Lo Peor', porque 'Lo Peor' es la naturalización de que si es negro y pobre no tiene ideas, y ud.. es responsable de que esa idea, que estaba dormida, haya despertado. Si alguien se moviliza a favor del gobierno es un negro vago pagado, en cambio, cuando se movilizan a favor del campo, es 'La Gente' la que sale, con lo cual (disculpe si lo mío es un exceso de academicismo) si la gente sale a defender al campo, quienes apoyan al gobierno no son gente (lógica del tercero excluido suelen decirle). Ahora yo le pregunto, qué clase de gente, pregunta vana porque la respuesta es más que conocida: gente común. Sin embargo, permítame que le diga, que en el cacerolazo del día lunes, yo vi y escuché a mucha gente tirando bombas de estruendo ¿será que la gente común, que se mueve espontáneamente guarda en su placard un stock de bombas de estruendo por as dudas haya desabastecimiento en navidad? La verdad que para eso no tengo respuesta y tal vez ud.. Sí, tal vez pueda decirme que no fue tan espontánea la movilización, tal vez pueda ud.. Decirme que sí, que hay alguna gente detrás de todo esto, como ese hombre que estaba detrás de De Angelli, me refiero a Julio Méndez, que está procesado por los centros clandestinos de Tandil, foto indigna si la hay, y que la prensa, esa que aboga por la libertad de prensa y de información, se ha ocupado muy bien de no hacer circular (qué diferencia con la trompada de D´Elia que la pasaron hasta el hartazgo, sin hablar de cuando la prensa dijo que D´Elía dijo que iba a matar a los oligarcas y cuando presentó la grabación para demostrar que había dicho todo lo contrario, nadie salió a mostrarlo, qué diferencia no Sr. Eduardo?). Que los pobres no piensan y son arrastrados como ganado, decir eso, pensar eso, eso es Lo Peor'; que sólo 'La gente' que apoya al campo es 'La Gente', eso es 'Lo Peor'; idealizar al campo e identificarlo con el ser nacional, eso es 'Lo Peor'. ud.. Tal vez sepa, ero puede ser que me diga que no, que la 'Liga patriótica' en la década del 20 también hablaba del ser nacional y lo ligaba a la tierra, pero yo le pregunto, Sr. Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria Argentina, tranqueras adentro, donde de verdad empieza el campo, ¿es tan gringa y bucólica y portadora de ser nacional? ¿No le parece que se está olvidando de algo? ¿No le parece que se olvida del trabajo infantil, que en el campo es una endemia, a pesar de estar prohibido por la ley? ¿No le parece que se olvida de los trabajadores rurales, que son los peores pagos del país y que además no reciben de Uds., (o va a decirme que no sabía) los aportes patronales correspondientes para que tengan jubilación y obra social? Lo que nos lleva a un tema que le diría que no es directamente 'Lo Peor' pero lo roza: la evasión ¿Puede ud.. Decirme, afirmarme, casi gritarme como lo hizo en rosario, que no sabe que los productores agrícolas (yo no sabría decirle si son pequeños medianos o grandes, tal vez pueda ud.. desburrarme en la materia) evaden impuestos? ¿Puede ud.. afirmarme que desconoce esa maniobra por la cual le hacen firmar a indigentes (qué casualidad, esos mismo que sus acólitos no consideran gente, esos mismo que les parece monstruoso que marchen por el choripán y la coca pero no les parece igual de monstruoso que firmen cartas de porte) los formularios de exportación para evadir las erogaciones que deberían hacer? Ya estallaron dos casos, uno en Chaco, el otro en Río Cuarto, muy cerquita de la cama de la asesinada Nora Dalmasso, ¿Cuántos más habrá? Pero aunque fuera uno solo, dígame Sr. Presidente de la Federación Agraria Argentina, dígame sin ruborizarse, de qué reglas de juego claras habla, si cada vez que un gobierno saca una ley Uds. se las ingenian para burlarla. Reclamar reglas de juego claras, y violarlas permanentemente, eso forma parte de 'Lo Peor'. Hablar de países serios, previsibles, refiriéndose a los países desarrollados, y ser los principales violadores de cuanta ley pretende normalizar la actividad, eso forma parte de 'Lo Peor' Cuando ud.. Dijo que el chacarero no quería la compensación porque no quería dádivas, no está escondiendo que no aceptan la compensación porque la mayoría no está correctamente inscriptos? Dígame que no, voy a intentar creerle, pero me cuesta sabe, me cuesta porque no entiendo muy bien cómo puede saludar la reforma agraria de Evo Morales y después aliarse con la SRA y con CRA que si estuvieran allá, ya lo hubieran matado al pobre Evo, por pobre, por indio, y por pensar. Dígame cómo Sr. Buzzi, le juro que todavía estoy intentado desentrañar su corte ideológico, y no puedo, y no me sale más que pensar, disculpe mi limitación, que es un clase media progresista, y que como a todo progresista y clase media, no hace falta más que rascarlo un poquito para que el enano fascista que lleva escondido, quizás dormido, se despierte y muestre todo su odio. De eso se trata 'Lo Peor' Sr. Buzzi; de eso se trata 'El huevo de la serpiente' del genial Ingmar Bergman. Se la recomiendo, él lo dice mejor que yo.

Una amenaza contra Cantero

El titular de la Comisión de Agricultura de Diputados, Alberto Cantero Gutiérrez, denunció anoche que recibió una amenaza de muerte por teléfono. “A usted y a su marido los vamos a matar”, fue el mensaje breve y conciso que recibió la esposa del legislador. Natural de Río Cuarto, el cordobés Cantero denunció la intimidación ante la Policía Federal, que abrió una investigación y dispuso una custodia de consigna en el domicilio particular del diputado.

El agua y el aceite

Por Mario Wainfeld

El confort de los tópicos: Nada es sencillo, ni se deja explicar de una pincelada. Mucho menos con una imagen trillada que se repite como si brotara de un libro sagrado. A metáfora congelada, relevo de pensamiento propio. Un tópico extendido distiende las neuronas o, llanamente, les da franco. Prorrumpir que “el Congreso funciona como una escribanía” otorga patente de demócrata cuando no de posgraduado en ciencias sociales. Si se añade morriña por la ausencia de un Congreso “independiente”, cartón lleno.

El reclamo indignado, cual lo proclaman intelectuales probados como Alfredo De Angeli, soslaya datos que tienen su interés, básicamente el funcionamiento real de unos cuantos sistemas políticos. Los parlamentos no son albergue de librepensadores o de nobles anarquistas que sólo discuten sus ideas con la almohada. Las democracias tangibles funcionan con sistemas de partidos políticos con reglas funcionales de pertenencia y disciplina. Esas reglas no son absolutas, más vale, ni excluyen la libertad de conciencia o de secesión. Pero el principio es el apego al mandato recibido en las urnas (no en boleta individual sino partidaria) y al colectivo al que se pertenece. Si fuera diferente, si cada legislador atendiera consultando sólo con la almohada su propio juego nadie podía explicar cómo pudieron gobernar tantos años mandatarios como Tony Blair, Felipe González, José María Aznar o Ricardo Lagos por mencionar casos variopintos de geografías surtidas.

Quienes anhelen salirse de los tópicos empobrecedores pueden informarse de cómo funcionan en serio los parlamentos leyendo al politólogo italiano Gian Franco Pasquino en su reciente libro “Los poderes de los jefes de gobierno”. O, si prefieren la blogosfera de cabotaje, internarse en el sugestivo blog El criador de gorilas. Aunque, ya se sabe, siempre es acogedor el ámbito de los lugares comunes.

No es el oro lo que reluce: Los chacareros han trasladado su estilo prepotente y pechador al Congreso. Las imágenes de su comportamiento relativizan su recurrente prédica a favor del diálogo o la negociación. Es peliagudo articular o aun hablar cuando prima la grita, la presión corporal o la intransigencia. De cualquier manera, esos ejercicios tumultuosos no deben suscitar reacciones inquisitoriales, tan caras a los medios. La democracia soporta (y en algún punto admite) cierto grado de desviaciones, de pressing, de desmesura. Cierto grado.

Si esto se dice de los que aturden a los diputados, mucho más piadoso cabría ser con quienes se movilizan armando carpas, de cualquier color. La Vulgata dominante habla de guerra cuando mayormente se ve manifestación democrática.

La intolerancia de los productores agropecuarios, revelada aun por los medios electrónicos que les hacen de claque, no debería hacer creer que el batiburrillo es lo único que pasa en el Congreso. Habría que estar atento por si, amén de los que gritan delante de las cámaras, hay quienes agitan millones de razones lejos de la mirada de los otros. Tanto los compañeros legisladores como los correligionarios se las traen en antecedentes de ese jaez, entre ellos la privatización de YPF y la ley Banelco. A título de prevención y (de momento), no de denuncia, vale advertir que los lobbies capitalistas no sólo trabajan de sol a sol y pegan gritos estentóreos.

Otro detalle equívoco para resaltar: cuando se debate (es el caso) una ley que implica directamente a grupos de interés y que también impacta en el futuro de otros ciudadanos, el activismo de las corporaciones es siempre mayor. Supongamos, sólo a título de hipótesis, que la apropiación de la renta sí puede mejorar la vida de otros argentinos, eventuales beneficiarios de políticas públicas que dependen de la acción estatal. Esos sectores no forman barra, no pueden darse el lujo de faltar semanas a su trabajo... no se dejan ver ni oír. Su representación, guste o no, queda en manos de los representantes del pueblo o de las provincias. La asimetría que se percibe por TV no da cuenta de quienes pueden ser afectados o mejorados por las normas en discusión.

Una política de Estado

Por José Carlos Escudero

Médico Sanitarista, Miembro Del Consejo Académico

De La Cátedra Libre De Salud Y Derechos Humanos (UBA).

Hace unos días la Presidenta hizo un anuncio que no ha sido bien analizado por la sociedad argentina, pero que representa el cambio de una tendencia que duró mas de medio siglo en nuestro país: dijo que la mayor parte de las retenciones móviles al agro van a ser gastadas en la construcción de muchos hospitales y centros de salud para el sector público de salud: el nacional, provincial y municipal. La contundencia de la declaración y el monto del dinero que se va a gastar muestran que ésta no es una habitual promesa de campaña o de gestión, sino la enunciación de una política de Estado nueva en salud.

En efecto, hay que retrotraerse a la mitad del siglo pasado para encontrar algo parecido: las grandes inversiones a partir de 1946 en una salud estatal, gratuita, con acceso por derecho de ciudadanía y pagada por rentas generales, que acometieron Perón y su extraordinario ministro de Salud, Ramón Carrillo. A consecuencia de esto, todos los indicadores de salud nacional mejoraron en un lapso breve, y la población se encontró con que le era fácil acceder a una atención de salud de buena calidad, sin que le costara dinero el hacerlo. Esto, junto con tantas cosas más, se incorporó al imaginario colectivo de los años dorados de aquel primer peronismo que era proteccionista, keynesiano, industrialista, que reasignaba renta agraria, que había fundado, en este extremo del mundo, un Estado de Bienestar como los que despuntaban en Europa Occidental después del fin de la guerra.

La Revolución Libertadora –recordemos, apoyada por “el campo”, la Iglesia Católica y la virtual totalidad de los partidos políticos opositores– derribó en 1955 a ese gobierno democráticamente electo. Desde entonces todo fue barranca abajo para la salud colectiva fundada por ese peronismo, una cuesta abajo a veces más empinada (con Aramburu, Videla, Menem, De la Rúa), a veces menos (con Illia, Alfonsín, Néstor Kirchner), pero la tendencia fue clara debido a una salud estatal gratuita desfinanciada, capaz de cada vez menos prestaciones y cada vez más incapaz de regular un capitalismo sin controles que hacía –y hace– su agosto en el área de medicamentos. La tendencia de la mortalidad infantil argentina con respecto a otros países de América latina y el Caribe fue clara: en 1953 uno solo de estos países tenía una mortalidad infantil menor: Uruguay. El año 2003 nos superaban siete, entre ellos algunos que, de manera que puede resultar insoportable para el racismo argentino, tienen población parcial o dominantemente negra: Cuba, Barbados, Trinidad y Tobago.

En estos días está comenzando una nueva etapa política para Argentina, y la gimnasia desestabilizadora que comenzó a operar con el conflicto con “el campo” en el futuro se desplazará a otras áreas. Ante esta situación, recordemos que la oferta a la población de una salud gratuita a la que se puede acceder de manera fácil –sin esperas prolongadísimas, sin tener que dormir en el hospital para ser atendido el día siguiente, sin postergar meses una operación o un estudio que puede ser de vida o muerte– es una de las más fundamentales prioridades de cualquier gobierno, pero que además una salud de este tipo otorga legitimidad política al gobierno que pudo implantarla. Cuando Chávez tomó la fundamental decisión política de dar salud de este tipo a Venezuela tuvo que pedir la ayuda de Cuba en el área de recursos humanos, ya que Venezuela no podía proveerlos. Argentina tiene, afortunadamente, una plétora de éstos o puede capacitarlos en plazos breves, para que se conviertan en funcionarios del Estado, con contratos en blanco, derecho no negociable. Así tendrán empleo seguro, que defenderán si descubren que la desestabilización que amenaza a su gobierno puede poner a su trabajo en riesgo; que podrán agremiarse y que, keynesianamente, puedan activar la economía, en la cual gastarán sus salarios.

Aunque no puede criticarse el anuncio presidencial, dada la escasez de detalles, hay que notar que en construir hospitales y centros de salud se tarda años, que hasta entonces no hay necesariamente mejorías en la salud de la población, y que los hospitales, estos templos mediáticos, que lucen tan bien en las inauguraciones ante la televisión, pueden ser cascarones vacíos si carecen de un plantel de trabajadores. Habría sido mejor decir además que, a breve plazo, el Estado nacional se compromete a financiar puestos de trabajo adicionales en el sistema de hospitales y centros de salud que ya existen en provincias y municipios, reduciendo así las siniestras listas y los siniestros plazos de espera que sufre hoy nuestra población cuando quiere tratar su salud. Recordemos que la espectacular mejoría en la salud colectiva de Cuba empezó antes de la construcción de edificios, y que en Venezuela los médicos comunitarios empezaron a trabajar en casas de familia, mientras se construían los centros. En este sentido, Argentina está hoy mucho mejor dotada que Cuba o Venezuela en momentos similares. ¿De dónde puede salir el dinero para esta propuesta adicional? Fácil. Gracias a la timba financiera mundial que está especulando con el “commodity” soja y haciendo subir su precio rápidamente, de las retenciones móviles al agro.